Balanza de pagos y balance cambiario. Similitudes y diferencias

En Argentina, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) es el organismo responsable de la compilación, elaboración y análisis de las cuentas internacionales, conformadas por las Estadísticas de Balanza de Pagos, Posición de Inversión Internacional y Deuda Externa. Dichas estadísticas se compilan de acuerdo con las recomendaciones del “Manual de Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional sexta edición” (MBP6) del año 2009 y “Estadísticas de la deuda externa, guía para compiladores y usuarios”, del año 2013 publicados por el Fondo Monetario Internacional (FMI)1.

Por su parte, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) publica mensualmente el «Informe de la Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario», en base a la información recopilada a través del Régimen Informativo de Operaciones de Cambio (RIOC) administrado por esta Institución y a los movimientos de las Reservas Internacionales del Banco Central.

• Los datos que se reciben de las entidades a través del RIOC, incluyen, para cada una de las operaciones en el mercado de cambios, información sobre quienes operaron (personas humanas o jurídicas, y el sector al que pertenecen de acuerdo a su declaración de actividad principal ante la Administración Federal de Ingresos Públicos), los montos transados, la denominación de la moneda, y también el motivo detrás de la transacción cambiaria (concepto), sea exportación o importación, atesoramiento, obligaciones financieras, entre otros, definidos de acuerdo al mencionado MBP6 del FMI. Esto genera que el Balance Cambiario posea un formato de presentación que se basa en la presentación analítica por componentes y sector institucional de la Balanza de Pagos.

Sin embargo, a pesar de que tanto la Balanza de Pagos como el Balance Cambiario son estados contables estadísticos del sector externo con presentaciones similares y que se registran en términos de flujos usando el criterio básico de la contabilidad por partida doble, suelen mostrar diferencias en sus resultados para un mismo período. Veamos por qué.

La balanza de pagos (BdP) resume las transacciones entre residentes y no residentes durante un periodo determinado.

Las transacciones de la BdP se registran teniendo en cuenta el método de devengado, independientemente del momento de su cobro o pago (método de percibido).

Estas transacciones se dividen en tres cuentas:

• Cuenta corriente: muestra los flujos de bienes, servicios, ingreso primario e ingreso secundario, entre residentes y no residentes.

• Cuenta capital: muestra los flujos de los activos no financieros no producidos y las transferencias de capital entre residentes y no residentes.

• Cuenta financiera: comprende la adquisición y disposición neta de activos y pasivos financieros con el resto del mundo, incluidas las transacciones entre sectores institucionales residentes que implican intercambio de activos o pasivos financieros externos transferibles.

Cada transacción se registra con dos asientos equivalentes y opuestos, uno en el crédito y otro en el débito, que reflejan el principio de entrada y salida contenido en cada intercambio (contabilidad por partida doble).

Dado que la suma de todas las transacciones es igual a cero, el saldo de la cuenta financiera muestra cómo se financian los saldos de la cuenta corriente y la cuenta capital (o viceversa).

De esta manera, el suministro neto de recursos hacia o desde el resto del mundo, medido según el saldo en la cuenta corriente y la cuenta de capital, por definición, debe tener como contrapartida una variación de los derechos netos frente al resto del mundo. Por ejemplo, el superávit en cuenta corriente y cuenta capital queda reflejado en un aumento de los activos externos o una disminución de los pasivos con no residentes. De igual manera, un déficit en cuenta corriente y cuenta capital implica que la adquisición neta de recursos del resto del mundo debe abonarse disminuyendo activos externos o incrementando los pasivos frente a no residentes.

La estadística que recoge estos resultados dentro de las cuentas internacionales es la posición de inversión internacional (PII), que es un estado que muestra el valor, en un momento dado, de los activos y los pasivos financieros de los residentes de una economía frente al resto del mundo. Las cifras que figuran en la PII al cierre del periodo obedecen a transacciones financieras incluidas en el BdP y a otros flujos que ocurrieron en el periodo corriente y en periodos anteriores.

El balance cambiario (BC) comprende las compras y ventas de moneda extranjera concertadas por entidades con clientes a través del mercado de cambios (MC) y las operaciones efectuadas de forma directa con reservas internacionales del Banco Central registradas en su evolución patrimonial, ya sea por cobros o pagos con el resto del mundo (como también con otros residentes). De este modo, al estar registrando las operaciones al momento efectivo de cobro o pago, en el balance cambiario se utiliza el método de percibido.

Estas transacciones se agrupan en las siguientes cuentas:

• Cuenta corriente cambiaria: muestra los ingresos y egresos de moneda extranjera originados por operaciones de comercio exterior, servicios reales, intereses recibidos o pagados, utilidades y otras transacciones corrientes.

• Cuenta capital cambiaria: muestra los ingresos y egresos de moneda extranjera originados por los flujos de los activos no financieros no producidos y las transferencias de capital.

• Cuenta financiera cambiaria: comprende las operaciones de cambio y otras operaciones con activos externos del sistema financiero que resultan de los flujos de inversión extranjera directa, inversión de portafolio, deuda financiera, formación de activos externos, canjes, compra-venta de títulos valores, entre otros.

De la misma manera que la BdP, el BC utiliza el método de contabilidad por partida doble, ya que necesariamente las compras o egresos de moneda extranjera por parte de un operador tienen como contrapartida ventas o ingresos por parte de otro operador y su saldo también siempre es igual a cero.

Veamos algunos ejemplos usuales de registración de operaciones en los que suelen existir diferencias entre ambos estados, considerando una operación única en el periodo por el equivalente a 100 dólares estadounidenses. Se usa la presentación analítica de la balanza de pagos y balance cambiario, con separación entre créditos y débitos, distinguiendo específicamente la cuenta de reservas internacionales, que es la que cierra el BC, para poder ver si se ve afectada.

De esta manera, se dividen el BdP y el BC en dos líneas (cuenta corriente —CC— y cuenta financiera—CF— y, dentro de ésta, las reservas internacionales —RI—), tomando a la cuenta capital sin transacciones en el periodo.

Para la PII, sólo se toman variaciones por transacciones, arrancando de una posición activa neta al comienzo de 1.000 (activos por 3.000 y pasivos por 2.000)2.

Ejemplos de operaciones habituales y su registración

En resumen, las diferencias existentes entre la Balanza de Pagos y el Balance Cambiario para un período determinado surgen como consecuencia del método de registración (devengado o percibido) y, además, porque una misma operación puede no estar registrada en la cuenta análoga del otro estado estadístico, sino en otra cuenta. Adicionalmente, pueden existir operaciones que no afecten al sistema financiero local que se registren en la Balanza de Pagos y no el Balance Cambiario. Por este motivo, se podría sintetizar diciendo que el balance cambiario es la porción del balance pagos que afecta los activos del sistema financiero residente.


Central de Ideas


1 El siguiente posteo fue extraído de uno de los apartados del Informe de Política Monetaria de noviembre de 2020.

2 Se pueden encontrar más ejemplos de registración en ambos estados estadísticos en el trabajo «Principales diferencias entre la balanza de pagos y el balance cambiario», disponible aquí.